Una tarjeta de presentación alojada en un enlace corto, con un .vcf descargable y un QR para compartirla al instante, sin app y sin papel.
Nombre, puesto, teléfono, correo, enlaces y elige un color de acento.
Pon el enlace corto en tu bio o muestra el QR para escanear.
Tu tarjeta llega directo a sus contactos como un .vcf.
Cuando conozco a alguien en persona, quiero mis datos y mi mejor enlace en su celular con un solo toque, así la conversación no muere en un montón de tarjetas de papel.
Cuando comparto mi tarjeta, quiero ver quién la abrió y tocó los enlaces, así persigo primero los contactos más cálidos.
Cuando cambia mi puesto, mi número o mi empresa, quiero actualizar una sola vez, así una tarjeta que entregué el año pasado sigue funcionando.
Un perfil público y limpio en whshly.co/tunombre.
Un toque para guardar en los contactos de cualquier celular.
Adapta la tarjeta a tu color.
Un código escaneable para eventos y gafetes.
Los tres hacen el mismo trabajo: darle a alguien tus datos de contacto siempre actualizados en lugar de imprimirlos en tinta. Se diferencian en lo que la otra persona necesita tener en la mano, y esa es la única pregunta que merece la pena hacerse antes de gastar dinero.
Una tarjeta NFC es realmente más rápida. Un toque se completa en menos de un segundo, frente a los tres o cinco segundos que tarda un escaneo QR. En iPhone, tocar sin ninguna app abierta funciona desde el iPhone XS con iOS 12 en 2018, así que prácticamente cualquier iPhone actual lo gestiona. Android es donde el argumento pierde fuerza: el NFC tiene que estar activado, y algunos móviles baratos y antiguos salen de fábrica sin el chip.
El fallo que casi nadie anticipa es social, no técnico. En nuestras propias pruebas en eventos, la gente no acertaba con la zona del toque y repetía dos o tres veces, lo que borraba la ventaja de velocidad en el acto. Un código QR visible en la misma tarjeta elimina ese tropiezo por completo, y un enlace normal cubre todo lo que un toque no alcanza, que es cada correo, cada videollamada y cada mensaje directo que vayas a enviar.
Una cosa que conviene dejar clara antes de comprar cualquier tarjeta NFC: casi ninguna guarda tus datos de contacto. El chip contiene una URL corta que abre un perfil alojado, así que si la plataforma que hay detrás de ese perfil deja de estar pagada, la tarjeta que compraste se queda muerta. El valor está en el perfil. El plástico es opcional; la suscripción normalmente no.
El análisis completo: NFC frente a QR frente a tarjeta alojadaUna página alojada con tus datos de contacto en un enlace corto, más un QR para compartirla. En vez de entregar papel, muestras un código o mandas un enlace – y tus datos caen directo en su celular.
No. Es una página web normal y un archivo de contacto .vcf estándar. Escanean o tocan, le dan a guardar, y ya estás en sus contactos – sin app, sin cuenta, sin fricción.
Sí. La tarjeta vive en un enlace que tú controlas, así que un puesto, un número o una empresa nuevos son una sola edición – y la tarjeta que entregaste el año pasado sigue mostrando al tú de hoy.
Tu tarjeta es una URL, así que funciona con cualquier tarjeta o etiqueta NFC que puedas programar con un enlace – junto al código QR y al enlace corto, que no necesitan hardware alguno.
Las vistas y los toques se cuentan como en cualquier otro enlace, así ves qué presentaciones llegaron a algo y das seguimiento primero a las más cálidas.
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